Se llega a la meditación después de haber trajinado el camino de la relajación y la concentración. La meditación es un estado tan íntimo, tan personal, tan ajeno a todos y al que llegamos muchas veces sin pensarlo.
Porque precisamente meditar es no pensar, es sentir y toda nuestra atención en algo único, exclusivo, que se disuelva en nuestro ser.
En la Meditación logras aislarte de todo lo externo y llegas a estar muy dentro de tu Sabiduría interior. Porque el camino de la meditación es un camino suave, sin presiones, libre, profundo y divorciado de cualquier influencia religiosa o política.

